El minotauro es considerado uno de los de animales mitológicos griegos, híbridos, más conocidos, por su narrativa y su famoso laberinto, lo que muchos no saben es, cual es la historia de cómo se originó y finalizo esta criatura de naturaleza agresiva y poco lógica.

El evento que desencadenaría esta historia, sería la muerte injusta de Androgeo, el hijo favorito de Minos, Rey de Creta, también padre de Ariadna, Fedra, Glauco y Catreo. Androgeo, un joven muy fuerte, habría ido a Atenas a competir en los juegos en honor a Palas Atenea, en donde se mediría y derrotaría a cualquiera que fuera su contrincante, pese a esto, lejos de celebrar sus victorias, los Atenienses le dieron muerte por haber acabado con sus mejores luchadores.

Ante la devastadora noticia, el Rey Minos con sed de venganza, habría impuesto condiciones terribles a los habitantes de Atenas. Cada 7 años, estos tendrían que hacer un tributo de sangre al minotauro, al enviarle 7 jóvenes y  7 vírgenes a su laberinto. Laberinto que inicialmente se habría construido para encerrar al hijo de una pasión considerada horrible, de Pasífae reina de Creta y esposa de Minos, concebido con un hermoso toro blanco, enviado por Poseidón al Rey, para sacrificarlo en nombre del Dios de los mares, por lo que Minos, ordeno construir el laberinto para esconder el resultado de aquella unión.

Luego de años cumpliendo con este castigo, finalmente un ateniense, hijo de Egeo, llamado Teseo, sería quien iría el laberinto por su voluntad, con el deseo de liberar a los atenienses de la condena de Minos. Con 18 años, Teseo va entonces a Creta, advertido antes por su padre que este debería regresar en un barco con las velas blancas y no negras, de lo contrario, Egeo sobre entendería que su hijo estaría muerto. Parte entonces junto con otros 13 jóvenes en una embarcación a Atenas, en donde luego fueron presentados como tributos a Ariadna, hija del Rey.

Ariadna, de inmediato se enamoró de Teseo, a quien intenta convencer de que no luchara con el minotauro, después de todo realmente fue Ariadna, la primera en entrar por su voluntad durante varias noches al laberinto a hablar sin retorno con su medio hermano, el minotauro, además, esta estaba segura de que su nuevo amor moriría al enfrentarse con este animal miológico.

No obstante, el deseo de Teseo era más fuerte y su decisión de entrar era indoblegable, por lo que Ariadna decide ayudarlo y propuso un plan, originalmente ideado por Dédalo, quien habría construido el laberinto, para que Teseo lograra entrar y salir vivo del lugar usando un cabo de ovillo en la entrada, de esta forma luego de matar al minotauro, Teseo podría volver.

Así pues, Teseo entraría al laberinto del minotauro, pero cuando este topo con la criatura, Ariadna intento nuevamente detenerlo, a lo que Teseo hizo caso omiso y le dio muerte. Los últimos respiros y momentos del minotauro eran más humanos que de animal y Ariadna al final lo lamento muchísimo, pero al mismo tiempo agradeció el librarse de lo que significaba una vergüenza familiar.

Luego de esto, de librar a una familia de la vergüenza y a un pueblo de una condena, ambos escaparon de Creta, devuelta a Atenas, pero antes celebraron el triunfo y el amor que Ariadna sentía, y aunque esa noche se consumó ‘el amor’, a la mañana siguiente, Teseo se iría a casa sin ella a bordo, por lo que esta maldeciría a Teseo por su abandono.

Finalmente y con otra maldición encima, Teseo estando cerca de llegar a casa, su padre, Egeo, yace a la vista y con los brazos abiertos, aunque en un principio este no podía distinguir el color de las velas del barco, Teseo ni siquiera alcanzaría a llegar y contarle las buenas noticias, pues estando a metros de este, Egeo cayó muerto al ver que las velas del barco eran negras.